Por Efraín Alavez
El baterista y compositor mexicano radicado en Chicago, Gustavo Cortiñas, lanzará su nuevo álbum “The Drum Also Sings / El Tambor También Canta” el 5 de junio de 2026 a través de su disquera Desafío Candente Records.En este disco, que rinde homenaje a la tradición de percusión melódica de Max Roach, se suman dos bateristas que construyen una amplia gama de texturas y cuatro mujeres del continente americano que contribuyen con el canto, la palabra hablada, la improvisación y la oración. A continuación Gustavo Cortiñas nos habla del ensamble que armó para este material con los bateristas Dave King e Isaiah Spencer junto a las vocalistas Angelina Suyul, La Paula Herrera, Maryta de Humahuaca y Angel Bat Dawid.
El concepto musical de “The Drum Also Sings / El Tambor También Canta” parte de tres baterías y cuatro voces femeninas como invitadas especiales.
Siempre había sido un sueño para mí realizar un disco que se enfocara en la batería desde un centro melódico. Mi maestro Johnny Vidacovich es uno de los grandes personajes del jazz y uno de los bateristas más melódicos que haya existido. Siempre me llamó la atención su manera de acercarse al instrumento, ha sido una gran influencia para mí. Al principio tenía el sueño de hacer un disco con Johnny pero no sucedió, tuvo una cirugía en la espalda y cambiaron los planes. Mis discos pasados se han enfocado a criticar lo que está sucediendo en el mundo, sin embargo, con este material quería proponer una visión hacia adelante que viniera desde las raíces de nuestra ancestralidad y de la pluralidad de los pueblos.
Pensando en eso quise invitar a dos bateristas completamente distintos que son mis héroes del instrumento y que por supuesto son grandes músicos y personas. Está Isaiah Spencer, uno de los grandes bateristas de Chicago a quien llevo escuchando desde que llegué y ha sido una gran inspiración y a hasta un mentor para mí. Por otro lado, invité a Dave King que muchos lo conocen por su trabajo con The Bad Plus, es uno de mis bateristas favoritos desde que yo era un adolescente. Lo escuché por primera vez en el Lunario del Auditorio Nacional y sinceramente me cambió la vida. Para los temas del disco que incluyen solo baterías me enfoqué en eso y en la idea de que fueran tratados como un trío de jazz normal. Entonces, escribí temas con melodías, armonías, estructuras y todo, les mandé las grabaciones de esos temas y les sugerí que se las aprendieran para después entre nosotros reimaginárnoslos para explorar las posibilidades de nuestro instrumento a través de este nuevo material.
Por otro lado, quería regresar con esto de la ancestralidad a esta unión de la percusión con la voz y se me ocurrió que sería muy interesante tener a cuatro mujeres que vinieran de distintos lugares y que pudieran ofrecer una visión diferente al disco. Tuve la fortuna y el honor de trabajar con Angelina Suyul, de Chiapas, México, que escribió el poema “La espontaneidad de los latidos” en tzotzil y trabajamos e improvisamos con la narración del mismo. Estuvo la tremendísima Angel Bat Dawid, una mujer afroamericana de Chicago que trajo el concepto de sanación a través de su fe. Ella leyó de la Biblia el salmo 23 e improvisó con nosotros con base en él.
Estuvo mi amiga Maryta de Humahuaca, cantante ancestral de Andina, Argentina, quien escribió una canción en español y quechua referente a lo que llama el buen vivir agradeciéndole a la Pachamama. También está mi admiradísima amiga La Paula Herrera a quien le pedí el gran favor de darle vida y realizar una canción que yo había escrito llamada “Tu Resiliencia es Resistencia”.
Desde el lado de la producción, ¿cómo se trabajó con las tres baterías?
El disco desde un punto de vista de producción es una obra de arte. He trabajado desde el 2012 con el ingeniero Scott Steinman, ha grabado todos mis discos excepto el disco en vivo, los ha mezclado todos, es un hombre que toma su trabajo seriamente y estudia las posibilidades y demandas de cada proyecto. Normalmente grabamos en el estudio B de Electrical Audio pero me dijo que ahí no había suficientes canales para grabar las tres baterías ya que necesitaríamos mínimo cuarenta.
Tuvimos que grabar en el estudio A, conseguimos un micrófono especial para grabarnos los tres tocando en círculo y crear esa perspectiva. Mi batería no se grabó con todos los micrófonos que generalmente uso porque son demasiados así que el ingeniero tuvo que disminuir la cantidad en aras de tener la capacidad de microfonear las otras dos baterías y redondear con el micrófono que ubicamos en el centro para captar un sonido espacial. Fue bastante complejo en ese sentido. La batería que yo toco está en el centro del espacio auditivo, a la derecha está Dave King y a la izquierda se encuentra Isaiah Spencer.
A diferencia de tus discos anteriores que tenían que ver con temas de migración, calentamiento global o colonialismo, ¿“The Drum Also Sings / El Tambor También Canta” está enfocado a un nivel más introspectivo?
Esta música con puros tambores y voz me relaja, me hace sentir distinto y requirió mucha exploración en el instrumento para ver cómo iba a funcionar pero a la vez no quiero que sea visto solamente de manera introspectiva porque también viene de esta relación con otras personas para crear. Está el aspecto de comunidad y pluralidad que me parecen esenciales en este proyecto y que vienen de mirar hacia afuera. Esa es la declaración de este disco, tenemos que dejar de absorbernos en nosotros mismos para mirar hacia afuera y ver la riqueza y diversidad hermosa que hay con gente que viene de diferentes lugares, que reza distinto, que toca distinto, que habla distinto y que todo eso puede generar belleza y comunidad.
Dentro de las influencias de este material, además de otros, se encuentra Max Roach, baterista que practicaba el activismo político.
Sí, absolutamente. Desde el punto de vista melódico, los grandes bateristas de jazz como Max Roach, Papa Jo Jones o Roy Haynes, tenían un concepto hiper melódico hermoso de la batería que la hacían cantar. Por eso el nombre de este disco es “The Drum Also Sings / El Tambor También Canta”, que es un saludo al disco “Drums Unlimited” de Max Roach. Desde esa parte musical está todo esto, pero Max Roach para mí abarca todo lo que yo quisiera poder ser como artista.
Fue una persona que no nada más fue creativo y productivo sino que se enfocó en que su música tuviera un significado tanto en el instrumento como dentro de la sociedad que lo estaba escuchando. Su trabajo como activista me parece increíblemente importante y la verdad su música me eriza la piel al escucharla por el significado que tiene en los tiempos en los que existió.
De hecho, en su momento cofundó el sello “Debut Records” junto a Charles Mingus. Este nuevo material saldrá por tu disquera “Desafío Candente Records”.
Absolutamente. Esto nos da muchísima libertad de creación, de tocar con quienes queramos, como queramos, con los mensajes que queramos. Actualmente está la moda de la cancelación, a mí se me han cerrado algunas puertas por los mensajes que tiene mi música y también se me han abierto otras, así es la vida, pero la puerta de la creación es una que quiero poder controlar completamente. Tener esta disquera para sacar no solamente mi música y crearla con libertad sino también poder darle esa oportunidad a otros compañeros y compañeras músicos me parece súper importante.
Este material está respaldado por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales de México.
Soy una persona que está increíblemente honrada de formar parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte, es uno de los grandes honores de mi vida. Agradezco todas las interacciones que he tenido con el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales ya sea dentro de su existencia actual o como era antes el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Su apoyo ha sido una de las fuentes, no solo que han hecho posible mi trabajo, sino que han fomentado la creación de lazos artísticos.
Un ejemplo, la colaboración de Angelina Suyul en este disco viene porque la conocí cuando tenía la beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Esos programas me parecen valiosísimos. En ningún país he visto unos encuentros artísticos tan diversos, interdisciplinarios y fértiles para la creatividad, la interacción y la colaboración como lo fueron esos encuentros de Jóvenes Creadores. Ahora los lazos que me ha abierto el Sistema Nacional de Creadores de Arte los agradezco y me siento muy honrado de formar parte de eso.

Para terminar, uno de los aspectos que respaldan el discurso de tus discos es la portada. Cuéntanos del arte que seleccionaste.
Me parece importante desde estos puntos de colaboración no escatimar con las portadas de los discos para que sean parte de esta experiencia interdisciplinaria que se puede crear. En el caso de “The Drum Also Sings / El Tambor También Canta”, estaba tratando de lidiar con la cuestión de regresar a la música ancestral. Tengo un colega colaborador, artista mexicano y amigo llamado Roberto Ferreyra que además de ser un gran artista visual es una persona que realiza danza azteca de concheros y me pareció que no había nada más interesante y correcto que invitar a alguien que conociera no nada más el arte visual sino también esta perspectiva musical ancestral que ha vivido en carne propia.
Fue a la primera persona que le hablé, le expliqué los detalles del proyecto y lo invité a colaborar. Pasé por su casa para platicar, tenía algunas obras hechas, otras con posibilidad de poder crear juntos y este arte en particular que me dio para este disco es un grabado que hizo inspirado en el cuadro de Diego Rivera “La vendedora de flores” con una interpretación contemporánea que también se fija en la explotación de la mujer a través de los años, las décadas y los siglos. Me pareció muy bonito que trabajó de una manera ancestral con el grabado que se relaciona con nuestra historia mexicana y con ese rol de la mujer que me parece importante destacar.





