Reseña: “La Casa Invita”

Luis Jesús Galindo escribe del disco “La Casa Invita” que incluye la participación de diez contrabajistas.

Luis Jesús Galindo Cáceres
Miércoles 8 de febrero de 2017

Nombre del disco. La Casa Invita

Participantes en el proyecto con su voz de contrabajo. Marcos Milagres, Aarón Cruz, Israel Cupich, Alonso López, Arturo Báez, Juan Pablo Aispuro, Benjamín García, Vico Díaz, Oscar Terán, Emiliano Coronel.

Completan el trío de jazz, Alejandro Mercado al piano y Pablo Prieto en la batería.

Invitados especiales.- Vladimir Alfonseca en Alone (guitarra), Santiago Von Sternenlfels en Conversando con su imaginación (sax), Dannah Garay en The nearnest of you (voz).

Primer disco. Tracks originales.- Alone (Marcos Milagres) (5:21), Árbol (Aarón Cruz) (4:17), Centro Norte (Israel Cupich) (4:12), Conversando con su imaginación (Alonso López) (7:19), Influjo temporal (Arturo Báez (8:03, Invisibles (Juan Pablo Aispuro (3:18), Licht Lacht (Benjamín García) (4:45), Linux, (Vico Díaz) (4:48), Simple (Oscar Terán) (4:11), Blues for Vladi (Emiliano Coronel) (5:17).

Segundo disco. Tracks Standars.- Boplicity (Arturo Baéz) (5:47), Fall (Marcos Milagres) (6:18 ), Goodbye (Juan Pablo Aispuro) (5:06 ), How deep is the ocean (Benjamín García) (3:50 ), Milestone (Israel Cupich) (4:33 ), My old Flame (Alonso López) (5:08 ), The nearness of you (Emiliano Coronel) (6:08), The Peackocks (Aarón Cruz) (6:46 ), Wee see (Vico Díaz) (5:30 ), You and the night and the music (Oscar Terán) (8:08).

Composiciones originales de cada contrabajista en el disco uno. Standars seleccionados y arreglados por cada contrabajista en el disco dos.

Grabado, Mezclado y Masterizado, por Juan Pablo Aispuro

Grabado en mayo de 2016 en La Casa del Árbol.

Productores.- Marina, Arturo y Juan Pablo Aispuro.

Arte.- Adriana Jiménez Marín

Fotografía.- David Valles

El jazz mexicano en nuestro medio está ubicado en una posición marginal respecto a la industria cultural de la música, tanto en la música en concierto, como en la música grabada, como en la música transmitida. El nicho actual para escuchar jazz en vivo es el antro, en sus variantes de restorán, bar, o fonda. Ese es el lugar del jazz en la Ciudad de México, que se completa con otros lugares como centros culturales, hoteles y algunos otros. Esa es la matriz situacional de la vida de la música del infinito en la ciudad, que se reproduce en otras ciudades del país, pocas, escasas. El tema de las grabaciones, de los discos, está marcado por este contexto. La industria musical cultural no existe para el jazz creado en México, los músicos han optado ante esta configuración productiva por la línea de la producción independiente. Los productores en este sentido son los propios músicos, los amigos, los familiares, y algunos mecenas amantes de esta música tan especial. La historia del jazz en México a partir de los discos se sintetiza en un relato de esfuerzos realizados por los propios músicos y algunos aliados, con una distribución que parte del mano en mano, y que llega en algunas ocasiones a las disquerías y las tiendas departamentales. En esta historia no hay productores profesionales propiamente tales. De ahí que este disco doble, La casa invita, merece un comentario aparte.

Juan Pablo Aispuro es un contrabajista de jazz que trabaja en la Ciudad de México. Su perfil es el de un músico formado como tal desde muy pequeño, pasó años formándose en el chelo para la música culta, esa denominada clásica, y fue hasta la vida adulta que se encuentra con el jazz fascinado por la voz y las virtudes del sax y los saxofonistas. Viaja a Francia para completar su formación y allá conforma una experiencia profunda con la música en general y con el jazz en particular, tomando al contrabajo como la voz de su expresión musical emocional e intelectual. Mientras todo esto sucede en forma paralela adquiere una experiencia y capacitación en el sonido y sus posibilidades al grabarlo, su oficio de operador e ingeniero es la segunda o primera fase de su personalidad musical según se enfaticen y se aprecien sus talentos. Todo este fondo de vida va tomando forma en la vocación de productor. Juan Pablo no sólo desea ser un músico que toca y goza al tocar, también es compositor, ahí está su álbum Kelonia para muestra (también reseñado en Contratiempo Jazz), sus oficios de arreglista también van tomando forma, es líder de grupo al mismo tiempo que un compañero atento y sensible en otros proyectos. Su historia personal le ha donado la oportunidad de tener un estudio de grabación, la ya legendaria Casa del árbol. Es de los personajes más completos y complejos de nuestro medio actual. Con todas estas prácticas, oficios y vocaciones, lo que seguía en su amor por la música era producirla para el gran público, mediar entre la música que va conociendo y entendiendo y la vida de la gente. Juan Pablo Aispuro también es un productor en proceso, este disco “La casa invita” es un ejercicio consciente de la objetivación de una necesidad, hacer música en un sentido industrial, producir discos y eventos musicales. Esta parte de su historia sólo está empezando, quizás llegue a ser el centro de su prestigio y la memoria de su trayectoria.

El disco doble La casa invita es un homenaje al contrabajo, ese instrumento cuya voz completa y marca la base rítmica de la música del infinito. Es el instrumento de Juan Pablo Aispuro, su voz musical. En el momento actual en nuestro medio tenemos muchos y muy buenos contrabajistas y bajistas, Juan Pablo los ha ido conociendo, los ha escuchado con atención, los ha gozado. Así nace el deseo de hacer algo con esta voz rítmica que conecta al presente de la música del infinito con todos sus antecedentes clásicos. El productor decide que es el trío la figura de ensamble para explorar y homenajear a esta voz grave del jazz, el relato sobre esta decisión es parte de esta historia única en la vida musical mexicana. La convocatoria a diez contrabajistas diversos en sus formaciones y sus aspiraciones es sólo parte de la complejidad y la complicación del proyecto. Completan la propuesta en una apuesta arriesgada un pianista y un baterista para acompañar a las diez diversas voces. Parece una empresa imposible, por lo menos improbable, y sucedió, el disco doble es una realidad, diez tracks de rolas originales, diez tracks de standars. Una gozada.

La historia de Juan Pablo Aispuro con el contrabajo está ligada al jazz, esa filiación se construye en Paris, y será hasta su regreso a México que tome la forma de un contrabajo en concreto. Y llegó entonces el tiempo de estudio y de asociación del instrumento a las manos y al cuerpo. No hubo un ejemplo a seguir, no de manera explícita, más bien el deseo de llegar a un punto de la expresión musical en donde el instrumento diga algo y ese algo sea agradable. La exploración partía de frases sugerentes de diversos contrabajistas, la curiosidad de reproducirlas y desarrollarlas, el músico explorando a la música y a sí mismo en el diálogo de la situación de tocar. Vinieron las clases con Agustín Bernal, con Luri Molina, llego la intimidad con el sonido y la sensualidad del instrumento. En ese tiempo se va cocinando poco a poco la idea de hacer algo con esa exploración y esos descubrimientos a través de la música de otros, con la certidumbre que compartir esa fascinación tendrá un efecto en la audiencia posible. El músico dialoga con el productor y el ingeniero de sonido. El proyecto va tomando forma hasta concretarse.

Nace la idea de una productora hace poco más de una década. Ese no es un sueño común entre los músicos, marca la peculiaridad en el proyecto de vida y profesión de Juan Pablo Aispuro. Producir no es como tocar, el que estos oficios se unan en la misma persona es algo extraño en nuestro medio, en cualquier medio. El corazón de un programa así es el de una sensibilidad que selecciona y diseña proyectos musicales, con una intención, con una intuición, con una vocación. Escuchar música se vuelve un abanico de posibilidades constructivas, todo es posible, pero hay que seleccionar, decidir, objetivar. Entender a la música desde dentro permite al productor músico desarrollar una ambición cobijada, una mediación entre la música y el público que es clave para la gestión del gusto y la vida del entretenimiento y la formación de ciudadanos y personas más completas, la promoción de cierta percepción y sentido que toque y transforme la vida, la ciudad, el mundo. El productor es un arquitecto y un ingeniero de la vida interna y externa de sus públicos.

En Pitayo Músic, el nombre de la productora, la idea es que la gente compre la música sin importar los nombres, sólo la música. Se trata de poner en forma un producto que se asocie con buena música y con una marca. Ese concepto trae consigo el que no se busque impulsar a alguien en particular, sino al buen gusto en general. Quizás el referente en este sentido más cercano es Putumayo, un concepto musical asociado a una marca, no a ciertos músicos. Algo similar fue la pretensión de ECM cuando propone la figura de la música contemporánea como concepto de la marca, la historia del posicionamiento de ciertos músicos dentro del concepto es una secuela, no la intención inicial. Todo esto con cierta sustentabilidad económica. La producción de música supone un fondo financiero además de la sabiduría y el conocimiento musicales. También paciencia y ensoñación, ciertos grados de libertad, para que cada proyecto en particular tome la forma que le corresponde sin presiones exteriores excesivas. Esto no es fácil ni sencillo, es algo que sólo se puede defender y sedimentar con la convicción de que es posible, los resultados en sí mismos, ¿es eso posible?, y frente al público, serán la evaluación de la energía, el esfuerzo y las condiciones invertidas.

El proyecto de La casa invita se desarrolla en menos de un año, desde el primer bosquejo hasta la realización. La idea de diseñar un proyecto como productor, no como músico, es el ancla de la propuesta. Inicia con una lista de contrabajistas y un plan de acción. No todos los nombres apuntados coincidieron con el plan de trabajo. Después de la primera convocatoria a los contrabajistas y sus ajustes el segundo movimiento fue la invitación a Alex Mercado y a Pablo Prieto. Una decisión estratégica y calculada bajo el esquema de las mejores condiciones para grabar y concertar las diversas propuestas. La apuesta estaba sustentada en buena parte bajo el modelo clásico y consensuado del ensamble de jazz, el trío de contrabajo, piano y batería. Alex Mercado es un pianista muy sólido y con personalidad, Pablo Prieto es un baterista que acompaña en forma técnica e intuitiva a la vez. Ellos fueron seleccionados e invitados por sus cualidades flexibles y plásticas. El trabajo sería obtener el mejor resultado posible con las voces de los diez bajistas.

El programa de trabajo se arma a partir de la complementariedad entre las rolas originales y los standars. En las composiciones originales los bajistas expresan su voz en la forma más pura sin mediación alguna, sin obligación de algo, sólo expresarse al máximo. Los standars son para dar contexto a esa voz original y única en el marco de la tradición y las voces icónicas del contrabajo. Estas dos vertientes se presentan por separado, un disco para una, otro disco para la otra. El punto es que sin ser explícito presentan una guía de escucha, en donde se van mezclando la tradición con las voces individuales únicas de cada contrabajista, en la mediación de la apropiación que cada uno hace de esa tradición y la interpretación que de ella hacen en su versión personal, con el acompañamiento de dos grandes músicos, el pianista y el baterista, que de alguna forma se convierten en los intercomunicadores de todo el proyecto. La casa invita es ambiciosa, compleja, propositiva, y logra sus objetivos. 

La preproducción se hace en los primeros meses del 2016, la grabación es en mayo. Seis días en total, cuatro horas por proyecto. La mezcla y el master son en el mes de junio. A finales del mes de junio todo está listo para maquila. En julio inicia el proceso final que incluye la producción del objeto disco y la presentación en El Convite, una de nuestras casas mayores de la música del infinito en CDMX, como Festival de Contrabajos para el mes de septiembre y octubre. El arte lo hace Adriana Jiménez. El título intenta sugerir el inicio del proyecto de producción de La Casa del Árbol, bajo la imagen que vienen más proyectos en el futuro. La portada es un ícono de la casa del árbol con los contrabajos en la raíz, una bella imagen.

El proyecto además del concepto particular del disco se mueve en una visión mayor, la necesidad de la presencia y acción de los productores, de las casas productoras. Desde la perspectiva de Juan Pablo Aispuro el medio necesita concentrar energía con cierto orden, que en parte viene de las ideas, los sueños y las necesidades de los músicos, pero no es suficiente, los productores hacen falta, esos agentes que proponen las líneas generales de desarrollo de movimientos y convergencias más allá de los músicos y sus propuestas, y que configuran una visión general para la historia, para un presente posible. Los músicos están ahí, su energía es magnífica, lo suyo es hacer música. El productor pone en forma todo el movimiento de lo particular en un nivel de consistencia mayor, que guía a los proyectos particulares hacia la interacción con la matriz del gusto de los públicos y las audiencias. El medio mexicano del jazz en este momento está en una pequeña época de oro en creatividad y expresión musical, con un ingrediente estratégico de logística, mercadotecnia, empresa articuladora del espacio social de la música, la pequeña época crecería a otro nivel, con efectos en todas direcciones. Dejar la producción de la música a los antros y las políticas públicas de cultura es insuficiente. Juan Pablo Aispuro pretende que esta golondrina que crece en sus manos promueva a otras golondrinas, y entre todas configurar el verano de la música del infinito de nuestro tiempo en nuestro medio.

Contacto.-

Twitter. –  https://twitter.com/tobypitayo

FaceBook. –  www.facebook.com/juanpabloaispuro/

Para escuchar y comprar  el disco.-

https://lacasadelrbol.bandcamp.com/

Está pendiente la posibilidad de compra en Internet el disco completo. Por el momento sólo está accesible por internet la parte de originales, el proyecto completo, por el momento, sólo en CD en trato directo con su productor Juan Pablo Aispuro.

Apuntes sobre el proyecto.-

La Casa Invita Contrabajos – Introducción a 10 Contrabajistas

https://www.youtube.com/watch?v=nBCfuh__eNg

La Casa Invita Entrevistas Primera Parte

https://www.youtube.com/watch?v=ecUQGJzC3-U

La Casa Invita Entrevistas Segunda Parte

https://www.youtube.com/watch?v=OrMbRExQgxc

La Casa Invita Entrevistas Tercera Parte

https://www.youtube.com/watch?v=LT6tbJTCV3c&feature=share

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